Tigres, tigresas y mosquitos.
Hoy nos hemos juntado los pocos supervivientes de la cruz.
Mañana primaveral que prometía relajo y placer bucólico junto a la playa. Nos
hemos juntado en el puente de Calatrava Carlos, Vicente P. Luís y yo y sin
discusión se ha decidido el destino: Puçol.
Realmente lo que prometía el día se ha ido cumpliendo poco a
poco, paseo cerca de la playa ritmo tranquilo charla entretenida hasta tal
punto que llegados a la altura de la carretera de la playa de Puçol al pueblo
hemos decidido seguir hacia la marjal!
Mala, muy mala decisión. Los cien primeros metros se veían
muy bien, han sobreelevado un sendero que es perfecto para la bici con buenas
vistas de la marjal. A partir de ahí se nos ha nublado la vista… literalmente.
Enormes nubes de mosquitos que nos han obligado a bajarnos de la bici ante la
imposibilidad de ver por donde íbamos. Pensábamos que sería sólo un pequeño
banco de mosquitos pero no cada vez habían mas. A mitad de camino del viejo
Sagunto yo he pinchado, no sólo me pinchan sino que la rueda también se ha
solidarizado. Pararse es una locura, hasta el punto de no reconocer al que
tienes al lado cubierto con un traje que haría moda en otros lugares. Les digo
que sigan y yo me acerco a la playa a ver si me libro de un par de mosquitos,
que va!
Respirando lo menos posible, casi en apnea cambio la cámara
y voy a juntarme con los compañeros que están al lado de la playa a unos quinientos
metros y zumbando al unísono con los mosquitos pasamos el viejo Sagunto y en lo
que iba a ser el polígono ya nos podemos relajar y ver los daños:
Luís parece un cromo piernas brazos cara y cabeza es una
plantación de habas.
Vicente P. parecido a
Luís pero como es de derechas sólo le han masacrado el lado izquierdo y cuello.
Carlos y Yo sólo nos han picado y chupado la sangre, pero
nada de habas ( Al parecer la mala leche es un buen producto inmunizante)
Es cuestión de llegar lo antes posible al pueblo para ir al
ambulario donde Vicente y Luis reciben una buena dosis de urbason en inyección
intramuscular. El médico comenta que va a pasar parte a las autoridades
competentes ante tamaña y nada sibilina ( hacía tiempo que no lo usaba) invasión.
Mientras las dos plantaciones de habas esperaban a que les atendiera
el médico vemos que la rueda delantera de Vicente P, está pinchada, así que
Carlos y yo en un acceso de fiebre y solidaridad se la reparamos.
Almuerzo tarde pero consistente regado con generosidad,
invitación hasta donde le llegaba el dinero de Vicente P. y vuelta por el
carril bici a valencia detrás de Luis que iba dopado ( alguno hemos echado de
menos un chute de urbason)
A la altura de carraixet Vicente P. se despide y los tres
restantes despedimos la aventura a la entrada de Valencia con una cervecita
patrocinada por Luís.
Post-data: Ultimas noticias procedentes de whatsapp: Carlos también
ha tenido que ser atendido por las picaduras sin habas.
Rectifico pues lo que
había dicho anteriormente, la mala leche sólo me ha inmunizado a mi!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.